Dedicado a los queridos amigos Begoña y Eduardo.

Tepoztlán pueblo hechicero y místico, rico en tradiciones y leyendas. El nombre de Tepoztlán es una palabra que deriva de la lengua náhuatl y que según se dice, significa “Lugar del hacha de cobre” o “Lugar de las piedras quebradas”. Su escudo esta representado con la imagen de un cerro con un hacha de cobre en su parte superior.
Esta localidad figura en el listado de los 21 Pueblos Mágicos. Es un municipio situado en el norte del estado de Morelos muy cercano a Cuernavaca, y a solo 71 km. del Distrito Federal. Y yace recostado en las laderas de la Sierra del Chichináutzin. La Sierra es una región boscosa que destaca por el número de volcanes que alberga. Pocos lugares en el mundo pueden reunir en un espacio tan pequeño a 23 volcanes habitados por una diversidad de animales.

En éste lugar de abundante riqueza natural, donde se perciben entre otros, los olores de árboles frutales como el naranjo, la lima y los guayabos, encontramos la imponente figura del cerro del Tepozteco, en cuya cima se encuentra una construcción de la época prehispánica, y se afirma que posee fuerzas energéticas. El pueblo es cuna de artistas, músicos, curanderos, shamanes y videntes.

Sus intrincadas y estrechas callejuelas empedradas y rojizos techos brillan a la sombra del Tepozteco. El corazón del pueblo se encuentra en la Plaza del Mercado y en su largo tianguis, en donde el ir y venir de locales y turistas asemeja hormiguero laborioso.

Su iglesia es conocida como Parroquia de Natividad, fue creado en el siglo XVI y forma un conjunto con el ex convento del mismo nombre. La parroquia dispone de un amplio atrio en el que se encuentran 4 capillas posas (capillas que servían para posar ahí al Santísimo en las procesiones de la celebración de Corpus Christi, estaban hechas de piedra y se situaban en las esquinas del atrio) y una cruz atrial cuyas puntas terminan en forma de flor de lis, emblema característico de la Orden de los Frailes Dominicos.

En las noches se ven luces en el Tepozteco, luces brillantes, y cuentan los regionales que a veces aparecen luces de colores que van del azul intenso al violeta. En efecto, numerosas personas atestiguan haber visto toda una gama de cosas extrañas en los cielos de Tepoztlán: luces, bolas de fuego, y artefactos voladores.
Años atrás visitando un fin de semana a unos buenos amigos de Tepoztlán, fuimos testigos mi esposo y yo de una de estos hechos inexplicables. Las luces de la montaña se ven en la noche, pueden ser erráticas o fijas, y pueden ser producidas por fósiles o minerales son fuegos fatuos, pero…………….

Un fuerte ruido nos despertó en medio de la noche, una brillante y deslumbradora luz iluminó la habitación dónde dormíamos la cual daba directamente al patio. Nos asomamos a la ventana pero la luz era tan potente que nos cegaba, el ruido era ensordecedor, un enérgico viento estremecía las ventanas y movía las ramas de los árboles con fuerza… y de repente…. Nada….. oscuridad de nuevo y calma. Al día siguiente el patio se hallaba cubierto de hojas y muchos arbustos habían sido arrancados de raíz. Cuento lo que vivimos y aclaro que nos somos personas supersticiosas, no llovió esa noche ni se reportaron vientos fuertes en la localidad.
Cuándo visites México no dejes de conocer Tepoztlán, precioso pueblo colonial rodeado por el misterio, y resguardado bajo la sombra del Tepozteco, un pueblo cautivador y mágico.
MGuatyMarrero
Cancún, México
10 de noviembre del 2009
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