Archivo de la etiqueta: Leyendas

“El Cristo de la Vereda”. Leyenda Cienfueguera

“El Cristo de la Vereda”. Leyenda del Siglo XIX, de la provincia cubana de Cienfuegos.

 

Castillo de Jagua:www.altiplano.org

Castillo de Jagua:www.altiplano.org

Trinidad conservaba su antiguo esplendor y riqueza, que la habían hecho famosa en Cuba y fuera de ella. Todavía no existía el ferrocarril a La Habana y la navegación por mar hasta Batabanó era difícil, tardía e insegura, por cuyo motivo los trinitarios para trasladarse a la capital tenían que hacerlo por el antiguo camino de Trinidad a La Habana, pasando cerca del Castillo de Jagua, La Milpa, Pasa Caballos y Las Auras.

Éste último lugar fue el que habitaron, allá por el año de 1511, los virtuosos protectores de los siboneyes Bartolomé de las Casas y Pedro de la Rentería, que tanto hicieron a favor de los indios.

Aparición misteriosa

El_Cristo

Cierto día sorprendió a unos pasajeros, la misteriosa aparición de un Cristo de tamaño natural, que pendía de gruesa y tosca cruz formada con el tronco de un almácigo. Despertando la curiosidad, y ya no fueron solo los caminantes obligados a pasar por allí los que se detenían admirados y contritos, sino curiosos venidos de lejanos lugares que se habían enterado de la divina aparición. No tardaron en atribuirle acciones milagrosas, que los hechos parecían confirmar.

El bondadoso Cristo dispensaba su protección a los caminantes y restituía la salud a los enfermos. Por si esto no fuera bastante, se decía que socorría, con largueza, a los pobres que humildemente se acercaban a él y postrados a sus pies le pedían alivio para sus males, restitución de su salud y remedio a sus escaseces y penurias.

La fama milagrosa del Cristo de la Vereda se extendió rápidamente por todo el territorio de Jagua, pasó la Sierra, invadió el Valle del Táyaba y el territorio que después se llamó de Las Villas, y afluyeron al venerable lugar gentes de todas clases y condiciones, en busca unos de salud, en demanda otros de dineros y solicitando algunos las dos cosas.

Tomado del Libro: «Tradiciones y leyendas de Cienfuegos», de Adrián del Valle, 1919.

MGuatyMarrero para Cjaronu