Cjaronu's Blog

Entradas clasificadas como ‘Nostalgias’

El flamboyán

4 Noviembre 2009 · 4 comentarios

 

17flamboyan-med

Flamboyán  (Delonix regia) Árbol de la familia de las leguminosas, de gran belleza. Originario de Madagascar. Alcanza hasta 20 m de altura; su tronco es ancho, de corteza delgada y grisácea; la copa es amplia y aplanada, en forma de sombrilla. Tiene hojas pinadas, compuestas por una gran cantidad de hojitas que se cierran al atardecer; caedizas en determinada época del año.

Sus flores son muy vistosas por su forma de mariposa, de color rojo escarlata con bandas amarillas y blancas. Da frutos en vainas aplanadas, hasta de 60 cm de longitud, que contienen varias semillas alargadas y duras. Es un árbol ornamental en zonas tropicales: Conocido también como:  framboyán, árbol del fuego, tabachín.  

El flamboyán es mi árbol favorito, junto a casa de mi abuela Isabel  en Jaronú, había uno  (una mata de framboyán),  esa mata nunca la  he olvidado,  y para mis recuerdos siempre estaba floreada  (lo cuál es imposible). Aquí en Cancún hay árboles de flamboyan que ofrecen tonalidades preciosas en las calles. Cada vez que veo uno visualizo el de abuela,  jamás lo olvidaré, ése era, y será , el más bonito de todos.

Guaty Marrero

Imágen : guarda.com

Categorías: Anécdotas · Galería de fotos y artículos sobre Jaronú. · Naturaleza · Nostalgias

Viaje por el camino de los recuerdos. Sábados de Jaronú

31 Octubre 2009 · 2 comentarios

 En el patio de la casa de Alfredo González.  De izquierda a derecha: La niña Maggie, sus papás Rafael y Margarita Guaty, la prima de papi Margarita Guaty, el galán Andrés Rodríguez, Argelia, el fotógrafo de Jaronú Alfredito, Lucrecia y Andrés Redondo, Adela Vallina y Luís Viera el aviador.

The days of wine and Roses (Click para agrandar foto)

El Grupa en casa e Alfredo

 

Posted by Maggie

Photos by Tere

Categorías: Galería de fotos y artículos sobre Jaronú. · Nostalgias · Viaje por el camino de los recuerdos

“Recuerdos de Niñez”

18 Septiembre 2009 · 10 comentarios

En Memoria de mis Queridos Padres 

“Recuerdos de Niñez” 

la-fuente 

Que daría por volver al lugar de mi niñez

A los brazos de mi Madre en donde me refugie

De mi Padre su sonrisa al mirarnos con ternura.

El orgullo que decía; ¡Qué lindas las niñas mías!

 

Vivíamos en un castillo rodeado de atenciones

De abuelos, Tíos y Primos por todos alrededores

De flores y esplendores que solo comprendo hoy

De cuentos y cortesías de un pueblito acogedor.

 

Recuerdo aquellas noches sentados en el portal

Papi como costumbre fumando su Partagás

Mami muy divertida oyéndolo platicar

En el columpio las hermanas se mecían a la par

Dos hermanos pequeñitos dormían en plena paz

 La casa de la Playa 1

Grandes acontecimientos llegaban con el verano

La familia empaquetada se transportaba a la playa

Las horas se acumulaban en ese mar reposado

La noche nos encontraba serenando las ventanas

Y de aquí si bien recuerdo originó gran leyenda

Se cuenta que la cantada forma tremendo brete

Y corriendo por la playa volamos como cohetes

 

Que daría por volver al lugar de mi niñez

Aquel rincón hechicero donde Dios me vio nacer

Era libre como el viento en mi tierra colorada

En el parque de la fuente mi reflejo contemplaba

Sin realizar el momento blancos lirios me abrigaban

Y oyendo las campanadas en Jaronu me crié

La  Iglesia

Mi corazón reclamando los recuerdos del ayer

Siente una gran tristeza por lo que le falta hoy

Cuando por ingenua nunca pensé perdería

Ahora cuanto daría por esos lejanos días

De ver de nuevo a mis Padres

Amanecer en el hogar de aquel día

Puchy Guaty Lotz

~August 28, 2009 

Fotos – arrreglos: Tere Dewitt

La fuente del parque

La casa de la playa

La iglesia en los 1950s

Categorías: Familia · Galería de fotos y artículos sobre Jaronú. · Nostalgias · Poemas

Documental sobre nuestro exilio.

25 Julio 2009 · Dejar un comentario

Subject: Cubano-Americano 

                                                                  centerpiece

Entrar en el enlace:  http://cubamerican.net/

Cortesía de: Lic. Orestes Rodriguez

Categorías: English · Nostalgias

Viaje por el camino de los recuerdos.

23 Junio 2009 · 7 comentarios

                                         Caballeros Catolicos por ti.

 Grupo de Caballeros Católicos con el Padre Mediavilla. Jaronú

Foto cortesía: Tere Guaty

Categorías: Galería de fotos y artículos sobre Jaronú. · Nostalgias

Nostalgia. Puchy Guaty Lotz

17 Junio 2009 · 9 comentarios

Recital Puchy y Norita

Recital Puchy y Norita 

  “Remembering Friends”

Our childhood in Jaronú was very special, life was simple, easy and beautiful, we would go to school, play in the park, run around happily and without a care; we felt safe and loved because every one looked out for us; Lord knows, too much looking out; we couldn’t get away with a thing. Loving adults who would not hesitate at telling or stopping the non-sense right on the spot, surrounded us. Such were to quote a song,“Our Crazy, Hazy, Lazy days of our Ninez”.

 Remember? When the only thing we had to worry about was to have 5 cents in our pockets, so we could get around “El Maestro” and enter el Grand Gallinero (the movie theater) to watch the movies. Oh, Sorry old friends, you needed 25 cents, but I being the youngest……..

 I had many friends and some very good friends, such a friend was Norita (EPD) we would go out together every afternoon, meet Daisy, our other friend and go to the park, we would walk and talk and dream like only young girls can; who was the cutest boy in town that week?, the pretty dresses we had on, and that soon enough we would be joining our siblings away at school. Childhood memories are always bigger than life, and that’s what Jaronú is to us today, we may be far away, but, take a moment, look down; I can still see traces of tierra colorada on the soles of my shoes, and in the core of my heart.

 Norita and I also played the piano, our lovely teacher was Chila, we loved Chila and were very fortunate to have her as a teacher. She was an excellent soprano and played the piano like an Angel (still does). Every year she would put together a Recital with all of her students in attendance, not only would we play a solo piece, but she would pair Norita and I to play a piece together “Piano 4 Hands”

 Boy!, I remember to this day practicing for the recitals; Chila would guide us on the intricate timing of the piece, then leave us to practice till the next lesson. First, I would practice my solo piece, then go over to Norita’s and start practicing our piece together, all of this under the watchful eyes and ears of Nora, Norita’s Mom, to whom we honestly owed our success because she wouldn’t let us move from that piano till the piece sounded just perfect to her ears. To this day every time I play “Malagueña” by Ernesto Lecuona, Norita comes to mind and I look to make sure Nora is not sitting behind my chair.

 To Norita and to those friends who are no longer with us:

   “May God hold you in the hollow of His hand”.  

 Puchy

Categorías: English · Familia · Nostalgias · Viaje por el camino de los recuerdos

Mis recuerdos y añoranzas de Jaronú. Tere Guaty Dewitt

14 Junio 2009 · 4 comentarios

jaronú  a colores
Estas últimas semanas han sido llenas de recuerdos y nostalgia de un ayer lleno de amor y risas. El compartir anécdotas con queridos jarunenses, el leer las memorias que nos unen a todos, los recuerdos de un Jaronú sano, lleno de familias y amigos, donde los niños jugaban sin temor y regresaban a un hogar lleno de amor, música, y risas.

Estos han sido días donde revivimos tiempos felices y evocamos con tristeza a los seres queridos que por siempre quedaran en nuestros recuerdos.
El pesar de saber que nuestros hijos y nietos solo podrán imaginar una niñez que solo vive en nuestros relatos.

Pero Jaronú es solo un pequeño punto en el mapa, los héroes de nuestra niñez fueron nuestros padres, familia y amigos que nos rodearon de amor y cuidados.

Cuantas veces al llegar a la casa sabías que te esperaba un buen castigo pues ya habían notificado a tus padres de unas de tus travesuras. Pero ellos nos enseñaron a ser hombres y mujeres justos y honrados.

Al recordar a nuestro querido Jaronú volví a leer las “Semblanzas” que escribió mi padre en donde su amor por su patria, su familia, y sus amigos, es palpable.

Mi padre Rafael Guaty escribió estas semblanzas a las que me refiero en Junio del año 1974, que quizás por intuición, o presentimiento fue su despedida, pues dos meses después de este escrito papi murió de un fulminante y inesperado embolismo. Ese bellísimo escrito de papi lo guardamos como algo muy preciado en nuestra familia, y es otro homenaje a nuestra vida en Jaronú.

 Tere Guaty Dewitt

Categorías: Familia · Galería de fotos y artículos sobre Jaronú. · Nostalgias

Mi Terruño

10 Junio 2009 · 4 comentarios

la fuente
Fotos cortesía de Tere Guaty Dewitt

Mi Terruño

Por Maggie Guaty

En el mes de diciembre del año 1921 el central Jaronú realizó su primera molienda. Considerado durante la década de los años cincuenta, el Central azucarero más grande de Cuba, y el mayor productor de azúcar del Mundo.

El batey era de mampostería, pintado de blanco con brillantes tejados rojos, sus construcciones estaban unificadas en una misma línea arquitectónica, con motivos clásicos y reminiscencias del estilo de Boullèe y Ledoux, (arquitectos franceses).

Era un hermoso concepto de ciudad jardín, colmada de flores, fuentes, y verde follaje, las aceras estaban sombreadas por altos árboles. Hileras de majestuosas palmeras flanqueaban sus tres parques. Tierra colorada, cañaverales en su periferia, el dulce olor del guarapo, los ruidos de la molienda, todo inmerso en la fresca sombra de la Sierra de Cubitas, este fue el escenario de mi niñez y adolescencia.

El Parque de la Fuente- Llamado así por tener en su centro una enorme fuente llena de peces de colores y lirios flotantes. En las tardes después de la escuela y de merendar, los niños se juntaban en este parque acompañados de algún familiar, colmando el ambiente de risas, juegos, y travesuras. La hora de retirarse llegaba cuando el reloj de la Iglesia que se encontraba muy cerca, en “el parque de la Iglesia” -y que sonaba como el Big Ben-, tocaba seis campanadas.

El parque mirando a la Vivienda

En esas tardes de juegos me recuerdo “encaramada” en las ramas de los inmensos laureles del parque con mis amiguitas, nos imaginábamos princesas en bellos palacios, o trapecistas de circo, nos divertíamos de lo lindo subiendo cada vez a ramas más altas, hasta que los inquilinos del árbol: una familia de chipojos, (enormes camaleones), asomaban enojados sus horrendas cabezas de dinosaurios enanos, obligándonos a bajar del laurel precipitadamente, al grito de: ¡ya llegaron!

El Club- ¡Aquellos bailes infantiles!, la emoción de estrenar un vestidito e ir a bailar como la gente grande. Más tarde de jovencitas nos engalanábamos desde temprana hora para desfilar por la entrada del Club como pavos reales, disputándonos el lugar de la más bella y mejor bailadora, y disfrutar de las mejores orquestas y conjuntos habaneros que venían a deleitarnos con su música. Los que no sabían bailar se pasaban la noche mirando a los demás, y planeando pedirle al día siguiente a su pariente bailador, que les enseñara algunos pasitos para poder “defenderse” en el siguiente baile.

La Arboleda- Era un espacio prohibido, que junto a la cancha de tenis nos ofrecía voluptuosamente numerosas especies de mangos, como en postal a color de algún famoso puesto de frutas. Nunca supimos la razón por la cual no se permitía la entrada a aquel paraíso, la verja estaba debidamente cerrada con candados y cadenas, desde luego, esas seguridades no impedían que saltáramos la cerca y nos internáramos en ella, para proceder a indigestarnos en una bacanal de mangos filipinos.

El Campo de pelota- En él se batían en lucha “beis bolera” los equipos de Cunagua y Jaronú, Centrales azucareros hermanos por pertenecer al mismo dueño, y rivales por convicción, ¡esos si eran juegos de pelota!

La Playa – Esta se encontraba a escasos quince minutos en “máquina” desde el Central, era donde pasábamos los veranos. Constaba nuestra playa (Jigüey) de una hilera de casitas estilo cabaña frente al mar, el Club era muy original y diferente, estaba situado en un pequeño cayo al cual se llegaba atravesando un larguísimo puente.

Era una temporada de baños de mar de duraciones maratónicas, paseos en veleros a los cayos cercanos. Remábamos, explorábamos el playazo, y los bosquecitos aledaños cuyos árboles estaban repletos de orquídeas silvestres, así como los manglares que era toda una aventura internarse en ellos. O bien nos contentábamos con sentarnos en el amplio portal con la familia, a disfrutar del aroma del mar y la fresca brisa.

Tantos y tantos recuerdos, el hogar con mis padres y hermanos, los vecinos, el bello batey, el colosal Ingenio, añoranzas de un pasado feliz e inolvidable, de un paraíso perdido.

¡Como te extraño Jaronú!

MGuatyMarrero
©Protected by Copyright 2000-

Ingenio Jaronu

 Ver también sobre Jaronú en Maité Diaz blog: http://maitediaz.wordpress.com/2009/06/02/el-central-jaronu-un-monumento-de-la-industria-y-el-urbanismo-en-cuba/

http://maitediaz.wordpress.com/2008/12/20/fragmentos/

Categorías: Galería de fotos y artículos sobre Jaronú. · Nostalgias

Algunos recuerdos

10 Junio 2009 · 6 comentarios

Por: Maggie Guaty Marrero                                                                               El Club de la Playa 1

Jaronú, provincia de Camagüey el Ingenio azucarero más grande y el mayor productor de azúcar del mundo durante los años cincuenta. Precioso lugar, un gran jardín muy cuidado por infinidad de jardineros empleados de dicho Central.- El alumbrado era soterrado (bajo tierra) esto significaba que no había postes de alumbrado que rompieran la estética. Los bloques o manzanas estaban más altos que la calle por lo que cada manzana contaba con cuatro escaleritas de unos cinco escalones en cada esquina. Las manzanas eran de la misma medida y contenían el mismo numero de casas, las habían estilo chalet con mucho espacio de jardín y patio, o las que estaban en una misma hilera con una pared en común con gran estilo y estética, se tenía derecho a casa gratis incluyendo reparaciones o mejoras a estos inmuebles.

Se caminaba al trabajo unas escasas cuadras, todo mundo era o familia o pariente por los matrimonios entre los miembros de la comunidad o bien se conocían de toda la vida era una gran familia, desde luego no exenta de chismes y murmuraciones como típico pueblo chico.

Los bloques de la Iglesia el Parque y la casa llamada de Vivienda (residencia del administrador del lugar) eran el corazón de la población, situados en dirección horizontal pasando dos calles entre ellas, en el centro del parque una enorme fuente con pececitos coronada con lirios que flotaban en el agua y como marco a los lados de estos tres bloques la hilera de elegantes palmas reales daban un realce de ensueño con sus penachos erguidos balanceándose rítmicamente con la brisa.

Recuerdo los pinos altísimos y siempre verdes, los crotos con sus hojas multicolores que dejaban una mancha negra en los vestiditos de las niñas que osaran acercarse y lastimarles sus hojas.

Otro lugar céntrico era el Club, donde las reuniones, bailes (incluyendo los bailes infantiles) se realizaban; el grupo de jugadores de Dominó con sus epítetos propios del lingo del juego sus risotadas y fichazos resonando por todo el local y al mismo tiempo otro grupo de escandalosos se juntaba en las mesas de billar creando ruidos similares.

Había una sola tienda pegadita al Central, dividida en dos departamentos, víveres, y telas con mercería, que se encontraba a un lado del Ingenio o Fábrica de azúcar.

La Botica el Correo y el Hotel de “ Rouco” junto con la fonda de los “ Arza” mas tarde de los “ Ouro”, hacían hilera junto al Club, el recoger las cartas nos obligaba a parar por una coca-cola al hotel, o por algún medicamento o creyón de labios a la Botica, sin olvidar dónde comprábamos un dulce o en alguna otra chuchería. Y en otras épocas oír los estudios de piano en el local de al lado el de “Los Caballeros Católicos” e inclusive reunirnos allí a cantar toda la tarde con Chila.

Junto al “campo de pelota” pasaba el camino al “82” en donde estaba la estación de trenes (diez minutos en carro). En Jaronú era muy normal nombrar con un número cierto lugar y nunca nos preguntábamos el por qué (eran colonias azucareras que abastecían al central de la caña que necesitaban para moler y producir azúcar)

Teníamos varias em la periferia, como la que era una extensión del propio Jaronú: “Cadenas” o “Alvarado”, habían cientos de ellas, incluyendo la de abuelo Vallina a la que había que llegar en motor de línea pues se encontraba distante y ya eso es un capítulo aparte pues era toda una aventura el subirse a uno de esos transportes.

Otra de las actividades era irnos detrás del “Central” a comer caña. Había que arrancarlas, pelarlas y luego con gran ahínco dedicarnos a morder y chupar un pedacito para sustraerle el dulzón néctar lo que te dejaba agotado en pocos minutos y sin ninguna idea exacta del por qué habías pasado tanto trabajo por este sorbito azucarado.

Warehouse-Factory

En épocas de playa una de nuestros paseos en barco era llegarnos a la “Carbonera de los Gallegos”, lugar que había que llegar por supuesto en barco donde no sé que había, ni porque del nombrecito pero podíamos nadar en un delicioso canal de agua dulce y regresar con quemaduras en la piel casi de tercer grado.

Categorías: Galería de fotos y artículos sobre Jaronú. · Nostalgias

Mi blog, Maggie Guaty Marrero

10 Junio 2009 · 12 comentarios

Kopie2voniglesia

Hace mucho que dejamos atrás ese terruño de tierra colorada pero ha seguido viviendo con nosotros dónde quiera que estemos. Unámosno de nuevo con la experiencia que nos ha dado el exilio, la pérdida de la patria, y nuestras vivencias familiares.
Bienvenidos todos a este rincón del recuerdo. También son muy bienvenidos todos los amigos que aman a Cuba y la quieren ver libre y soberana.

Un abrazo, Maggie
Inagen: www.panoramio.com

Categorías: Galería de fotos y artículos sobre Jaronú. · Nostalgias