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¡ MIS HERMANOS INTRANSIGENTES!

Por Esteban Fernádez Jr

Mantenerse firmes es una heroicidad. Quizás en todo el mundo, en la historia universal, no ha existido nunca un grupo de seres humanos que les dificulten tanto mantener la firmeza, con tantos obstáculos y enemigos, como a los patriotas cubanos. SON LOS INTRANSIGENTES. Son los que CONTRA VIENTO Y MAREA, QUE ARDA EL CIELO Y LA TIERRA PERO QUE CUBA SEA LIBRE siguen adelante.

Sí, porque los intransigentes anticastristas y anticomunistas consideran una claudicación ¡hasta, a veces, ir al cine! Porque el cine, Hollywood y sus estrellas, está inundado de fidelistas, de izquierdistas y de H.P. y por cada artista patriota hay cientos de Jane Fonda, de Robert Redford, de Harry Belafonte, de Ed Asner, de Danny Glover, de Oliver Stone, de Martin Sheen, de Susan Sarandon, de Sean Penn, de Tim Robbins etc. etc. etc. No visitan países que mantengan simplemente amables relaciones con Cuba. Es decir, si les regalan un pasaje en primera clase, y todos los gastos pagados, para pasarse unas vacaciones en Venezuela mandan al diablo a quien les haga la oferta.

Adoran y añoran a nuestro país pero no han regresado allí en 50 años. Y no ponen un pie en Cuba a no ser que Cuba sea libre.

Votan en contra de todo candidato que no mantenga una línea clara contra la dictadura. No participan en ninguna fiesta, ni pachanga, donde toquen o actúen artistas que representan al desgobierno cubano como los Van Van por ejemplo.

Veneran al béisbol pero mandan al DIABLO al equipo de pelota enviado por la satrapía. Es más, los verdaderos hermanos míos intransigentes ¡no quieren verlos ni jugar por la televisión! Y los que han entrado al stadium es para enseñar un letrero diciendo “ABAJO FIDEL”.

Son gente con buenos sentimientos, que hasta les cuesta trabajo matar una mosca, sin embargo, disfrutan (al igual que yo) las enfermedades de la hiena. Y si se muere (usando una frase mexicana) ese “hijo de su pinche madre” van a dar la fiesta más grande que ojos humanos han visto en el mundo entero.

No se ponen (y si se las regalan las botan) ropas hechas en Viet Nam, o Corea o de ningún país comunista. Hasta con España (que siempre hemos considerado “la madre patria”) están SÚPER incómodos desde que abrieron un montón de hoteles en la Isla.

¡Hasta el color rojo les molesta! Y muy difícil que usen una combinación de camisa y pantalón (o blusa en caso de que sea una cubana intransigente) roja y negro.

Puede ser la mejor persona del planeta pero si se pone un T-shirt con la efigie del Che Guevara lo consideran un imbécil y un ignorante. Ahí mismo dejó de ser buena gente.

Ni un paso atrás en el radicalismo, ni un fallo, ni tramitación, ni transición. El amigo de nuestro enemigo es nuestro enemigo. Nada de pacifismos, nada de contemporizar con el monstruo. El que simpatice con la tiranía no nos interesa como cantante, ni como pelotero, ni como actor, ni como ser humano. Y que se vayan al infierno. Y el país que nos rechace o nos traicione puede tener miles de turistas MENOS A NOSOTROS. Y LOS ENEMIGOS ¡que se atengan a las consecuencias el día en que Cuba sea libre!

Los que no le aceptan una sola virtud al castrismo, los que jamás claudican, ni dan un paso atrás, ni perdonan a los que han destruido a Cuba, ni creen en dialogos con los Los que no le aceptan una sola virtud al castrismo, los que jamás claudican, ni dan un paso atrás, ni perdonan a los que han destruido a Cuba, ni creen en dialogos con los enemigos, son los que consideran la violencia como única solución, son los que yo no considero mis amigos sino MIS HERMANOS DE LUCHA.

Cuba Democracia y Vida

Publicado por Maggie para Cjaronu

¡Un virus en la computadora!

¡UN VIRUS EN LA COMPUTADORA!

Por Esteban Fernández Jr.

Los otros días supe que una amiga mía tenía dificultades con su computadora y estaba de lo más disgustada. Eso me trajo a la mente los adelantos de la tecnología moderna y me puse a pensar en lo que teníamos, o mejor dicho, lo que no teníamos hace unos 50 años atrás cuando empezó nuestro destierro.

Mi amiga me cuenta que cuando su computadora se le rompió, ella se puso histérica frente al problema. Entonces pensó: “¿Y ahora qué me hago con esta computadora fundida? ¿Cómo voy a pagar mis cuentas si ni tan siquiera las recibo por correo, pues me llegan electrónicamente? ¿Y cómo voy a ver mi cuenta del banco? ¿Y cómo me voy a comunicar con mi familia y con mis amigos sin correo electrónico?”

La invadió tremendo pánico y tuvo que pensar en que podría hacer para enfrentarse al mundo sin la tecnología moderna. Decidió que había que hacer las cosas a la antigua y se dijo: “¡Qué horror! ¡Hasta qué extremo se depende de este ordenador electrónico al que llamamos computadora!”

Y yo pienso que no solamente dependemos de las computadoras, dependemos de calculadoras electrónicas que nos hacen olvidar como sumar, restar, multiplicar, dividir y sacar un porcentaje. Dependemos del GPS para poder ubicar nuestra posición en el planeta, porque al parecer, NO SABEMOS DÓNDE ESTAMOS PARADOS. En Miami es más fácil porque al preguntarle a un cubano cómo llegar a un lugar amablemente nos dice: “Ni se preocupe que si usted dobla en esta esquina, lo va a ver enseguida porque eso queda AL CANTÍO DE UN GALLO.”

Si no sabemos cómo escribir una palabra o necesitamos un sinónimo, o si no estamos seguros de su significado, lo buscamos en un enlace electrónico que nos deja consultar a La Real Academia Española. Y nos pasamos la vida consultando con Google. Cuando estábamos chicos, nuestros padres nos decían: ‘Ve al librero y busca ‘EL MATA-BURRO’. Y allí encontrábamos un libro de cuatro pulgadas de espesor y que pesaba una tonelada llamado ‘Diccionario Enciclopédico del Idioma Español’ en donde había respuesta para todas nuestras dudas.

Hoy nos da un ataque cardiaco si se nos rompe la lavadora de la ropa. Hace 50 años (cuando llegamos al exilio) nos teníamos que considerar afortunados si poseíamos los 25 centavos para ir a lavar a una lavandería pública. Y nos dábamos con un canto en el pecho si también teníamos los 10 centavos que costaba secar la ropa para no tener que regresar con ella mojada a tenderla en el patio. Pero si la traíamos mojada, y era un día nublado y lluvioso entonces empezaban nuestros ruegos a San Isidro el Labrador para que quitara el agua y pusiera el Sol o teníamos ropa mojada y oliendo a moho por una semana. Nuestras abuelas y muchas de nuestras madres no tenían lavadora de ropa; tenían que lavar a mano en una batea y restregaban la ropa para sacarle el churre. ¿Y todavía nos quejamos por unos días sin lavadora?

¿Qué me dicen ustedes del horno de microondas? A la gente le dan ataques cuando se le rompe este célebre, y nunca bien ponderado, artefacto de cocina. Ya no sabemos lo que es calentar leche en un jarrito en el fogón y después echarle su adecuado chorrito de café para hacernos un café con leche. Y hablando de café para la leche, hoy tenemos cafeteras eléctricas de todos tipos y colores. ¿Algunos de ustedes se acordaran de como hacer café usando uno de aquellos coladores de tela blanca -teteras- que teníamos en Cuba?

Y no digamos nada de los teléfonos celulares, que a decir verdad, nos han brindado la mejor manera de pedir ayuda en caso de una emergencia, pero además han hecho que los ‘TRAPOS SUCIOS’ de la familia y las asquerosas peleas entre parejas, se discutan en plena vía pública.

Me da la sensación de que lo que va a suceder si seguimos usando los mensajes de texto y el correo electrónico, Twitter y Facebook, en vez de hablar con los demás seres humanos todos nos vamos a convertir en sordomudos.

Y no debemos olvidar la bendita maquinita contestadora de llamadas. Es lo primero que chequeamos al entrar en la casa. La odiamos cuando llamamos a un negocio y es la que nos responde, pero a veces cuando llamamos a un conocido preferimos dejarle un mensaje ahí mejor que hablar con él personalmente.

Esteban Fernández Jr.

Reproducido de: Baracutey Cubano

Enviado por María del Carmen Expósito

Publicado por Maggie para Cjaronu

Politicamente correcto

Por Esteban Fernández

LA MOMIA Y LA LOCA                                                 
(POLÍTICAMENTE CORRECTO)

Les dije hace 15 días que muchas personas evitan decir “Feliz Navidad” porque  esas dos palabras ya no entran en lo que ahora se conoce como POLÍTICAMENTE CORRECTO.
“Políticamente correcto” es que en los Estados Unidos actualmente la gente tiene que tener sumo cuidado- y hasta miedo- en las palabras que utiliza para no meterse en un lío que hasta les puede costar perder el empleo o ser criticado públicamente.

Existen más de dos mil expresiones prohibidas.
Los maestros, los comentaristas de televisión y radio, los políticos, los escritores, se encuentran diariamente expuestos a ofender a cualquiera que se sienta aludido. Todo el mundo anda aterrorizado en su afán por dulcificar el idioma.
Y encima de eso, los hombres tenemos que cuidarnos
mucho y no excedernos en las galanterías con las mujeres,
y debemos estar muy claros en que lo que antes era un bello piropo, hoy es catalogado como “acoso sexual”. Sobre todo si uno es viejo y feo, porque si el del piropo es Brad Pitt – o Luis Miguel- entonces en la mayoría de los casos la cosa sería una gracia.
Toda mi vida yo he estado acostumbrado (y así también era aquí) a que el enano era un enano, el negro era un negro, el mulato era un mulato, el ciego era un ciego, el gordo era gordo, el cojo era un cojo y el bruto era bruto. Ahora hay que usar palabras como invidente, afro-americano, minusválido.
Y a las prostitutas hay que llamarlas “trabajadoras sexuales.”
Donde yo nací y me crie, algunos defectos físicos se utilizaban como apodos y hasta para identificar más fácilmente a las personas. Algunos los mencionaban ellos mismos cuando se nos presentaban, y con una tranquilidad tremenda nos decían: “Hola, yo soy Lázaro el cojo.” Uno de mis mejores amigos en California siempre ha sido para mí “El negro Simón”…
Nosotros podemos hasta reírnos de nuestros defectos físicos. Nunca me olvido de una vez que llevé a mi ex esposa Rina a bailar a la Casa Escobar de Los Ángeles y le presenté a un joven que era muy chévere que le decían “ Matraca”. A Sergito Llovio le faltan algunos dedos de la mano. Cuando Rina le dio la mano y la soltó, entonces “Matraca”, muy serio, le dijo: “Señora, usted parece que me robó un par de dedos de la mano”…
Una vez utilicé la palabra “imbécil” en un escrito y tuve muchas quejas. Y ya a nadie se le puede decir “retardado” ni “anormal” porque usted se puede buscar la fiesta del Guatao. Son personas especiales. Actualmente hay que tener mucho cuidado hasta de pasarle cariñosamente la mano por la cabeza a un muchachito desconocido, porque si en ese instante el niñito se echa a llorar, puede que a usted se lo lleven preso y lo acusen de ser un “Child abuser”. Mientras a los izquierdistas hay que llamarlos “progresistas”.
A los que entran sin papeles en los Estados Unidos ya no se les puede llamar “ilegales”, ahora hay que decirles “inmigrantes indocumentados”. A las personas de corta estatura, no se les dice “chiquitos” o “bajitos”, ahora son personas con un “reto vertical”. Y así por el estilo hay un sin fin de términos especiales porque no se puede ofender a nadie. Además, en este país hay miles de organizaciones que son especializadas en ser susceptibles, que protestan por todo y defienden a todo el que tenga el mas mínimo defecto. Y usted puede estar seguro que no se les puede
decir “ni ojos lindos tienes” porque entonces usted se busca un zafarrancho de combate con ellos…
Los comediantes tienen terror a decir cualquier cosa que pueda molestar a alguien. ¿Ustedes se acuerdan que en Cuba Alberto Garrido se pintaba la cara de negro para su personaje de “Chicharito”? Si hiciera eso hoy en día lo botan a cajas destempladas del programa de televisión no sin antes ser
vilipendiado. Y hasta los niños son también víctimas de esta nueva moda de usar términos políticamente correctos. Hace unas semanas Roberto Luque Escalona dijo que un alumno de una escuela primaria (piense en la edad del muchachito) se metió en tremendo problema por decirle a la maestra que era “muy linda”…
Tal parece que aquí los que están mejores son los sordomudos para no tener que dispararse tanta bobería. Oh, disculpen ¿dije sordomudo? Esas personas, en realidad no son “sordomudas”, simplemente tienen “incapacidad auditiva y de emitir sonidos”.
Y todo eso queda chiquito cuando le llaman “Presidente”, “ex presidente” y “General” a quienes no son más que UNA LOCA Y UNA MOMIA.
Según Wikipedia en Español:
“El término «corrección política» proviene del _Marxismo-Leninismo_ (http://es.wikipedia.org/wiki/Marxismo-Leninismo) y describe a la «línea partidaria» apropiada. Luego, se le adoptó con significados relacionados en algunos partidos de la _izquierda política_
(http://es.wikipedia.org/wiki/Izquierda_política) de _Estados Unidos_

Enviado por Lidia Orosa

Publicado por Maggie para Cjaronu

En honor a Emilio Cosío. Primera de sus estampas publicadas en Cjaronu

Introducción: Con un magnifico poder de observación, las Estampas Cubanas retratan el carácter e idiosincrasia del cubano de una manera amena y original. El autor presenta decenas de casos reales, o bien vividos por él, o por personas de su amistad, en las que se plasma el humor irreverente de un pueblo que rechaza la formalidad de los convencionalismos.

De mi buen amigo Emilio Cosío, abogado, ensayista, escritor, poeta, con dos libros de sus estampas publicadas. Un  señor con un sentido del humor y talento incalculables y una forma muy cubana de contar sus simpáticas estampas.Gracias Emilio por participar en mi modesto y familiar blog.

Maggie


Cosio

  ~La Noticia ~

Es interesante observar la inclinación nata que tenemos todos por el periodismo. Porque no he conocido a nadie que no se sienta importante dándole una noticia a alguien. Y es que somos noticiosos por naturaleza. Y nos sentimos felices en ser los primeros en darle la noticia a algún amigo. O a cualquier otro. Y lo agarramos personalmente o por teléfono. Pero tiene que ser una primicia. Porque nos causa un “shock” cuando le vamos a dar la noticia a alguien y ya la conocía. Y tiene el mal gusto de decírnoslo. Y tenemos que pensar en quien se nos ocurre que no la sepa todavía. Para darle pronto la noticia. Antes de que se la dé otro. Y poder disfrutar del impacto. Y de cómo lo impresionamos con lo bien enterados que estamos.

Al recibir la noticia debemos hacer como con los cuentos. Que aunque ya nos los sepamos hay que hacer como que es la primera vez que lo oímos. Porque, después de todo, debemos agradecerle el esfuerzo que hizo por mantenernos informados. Lo demás es una pesadez.

Hay cierto paralelo entre el periodista, el noticioso y el chismoso. La urgencia que sienten todos por dar la noticia es la misma pero la motivación varía. El periodista la da por profesión. El noticioso por impresionar. Y el chismoso por satisfacción. Para probar que sabe la vida y milagros de todo el mundo.

Los elementos básicos del chisme son la mala intención y la gentusería. Cuando los chismosos no tienen ningún chisme nuevo que contar, lo inventan. Caiga quien caiga. Como algunos periodistas que son maestros del libelo. El periodista al menos vive de la difusión de la noticia. Los chismosos lo hacen gratis. El periodista siempre afirma que lo que dice es cierto. El chismoso siempre pone el parche diciendo que no le consta. Y que no lo cree. Y dice algo favorable acerca de la víctima. Para parecer imparcial y justo. Después lo fulmina.

Hay quienes experimentan una satisfacción morbosa dando malas noticias. Y mientras más macabras mejor. “Oye, ¿te enteraste de la niñita esa que descuartizaron?”. Y hay que ver como disfrutan la reacción de horror que la noticia causa. No porque sean sádicos. Es que la reacción confirma el éxito de la noticia. A eso sigue la crítica obligada de los males sociales. Y los remedios. Que a veces son más macabros que la noticia… “Si yo pudiera cogería al asesino ese y le aplicaría la ley del Talión… Ojo por ojo y diente por diente.” Sin saber siquiera si el otro tiene dientes. Y cuando el crimen es sexual, entonces lo castran. Cuando nos dan la noticia de un fallecimiento, casi siempre nos dicen: “No lo puedo creer, pero si lo vi ayer y estaba perfectamente bien.” Y no meditan que el único requisito necesario para morirse es estar vivo. Y que lo que sí sería un notición, es que lo vieran y hablaran con él hoy.

Una fuente inagotable de noticias son los periodiquitos escandalosos. Que nos enteran de los pecados de toda la humanidad. Hay noticiosos que se nutren de noticias en los medios que cubren la élite social internacional. Y compran la revista HOLA. Sin perderse un número. Su público es mayoritariamente femenino. Y se conocen la vida y milagros de todo el “jet set” en los detalles más íntimos. Y lo comentan como si fueran sus amigas más cercanas. Yo miraba antes a la corte de Inglaterra y a la familia real inglesa como algo lejano. Pero ya no. Desde que entró Hola en casa ya la Reina me luce más o menos como la vecina de al lado. Y los marqueses, duques y condes me son tan familiares como el jardinero o el plomero. Y eso que yo no leo la revista. Me basta con escuchar a mi señora conversando con las amigas. No hay recién nacido sin padre del que no esté yo enterado. Ni de boda. Ni de tarro. Ni de concubinato. Ni de bañistas en cueros que no me entere. Quiero decir, los de la nobleza. O de los artistas y los toreros. Porque de los otros no hay quienes comenten. Porque son asuntos de plebeyos. O de muertos de hambre. Que no le importan a nadie. Ni son noticia. A menos que los estrangulen.

Cuando la noticia es acerca de Castro los comentarios que genera comprenden toda la gama de los aspectos políticos y sociales. Porque en cada cubano hay un estadista. Un economista. Un sociólogo. O lo que haya que ser. No hay problema. A continuación de la noticia viene el comentario político y por supuesto, la solución. La parrafada comienza con la disertación del estadista. Si el que escucha es otro cubano, hay un conflicto de estadistas. Si no lo es, entonces no hay ningún conflicto. Lo que hay es desesperación. Y aburrimiento. Porque al tipo le importa un pito lo de Fidel. Y lo más probable es que sea de los que creen en los logros de la Revolución. Y simpatizan con él. Pero no se atreven a decirlo a las claras. Porque están conscientes de que pueden estar jugándose la vida con el estadista cubano. Que hace rato dejó la diplomacia y ahora está matando comunistas. Y se van. Pensando que el cubano es un ultra derechista explotador al que seguramente le quitaron en Cuba todo lo que se había robado.

Los que, en materia política, no dan credibilidad a los cubanos no saben lo que se pierden. Porque las noticias de los cubanos son siempre de “buena tinta.” Lo que quiere decir que el cubano en cuestión está en el “inside” de la cosa y conoce todos los detalles secretos del asunto. Porque… “hay una secretaria americana que está casada con un cubano y la secretaria es la que maneja toda la información secreta del Departamento. Y el esposo tiene tremenda influencia y gracias a él es que la política del gobierno americano se ha inclinado a favor de los cubanos del exilio en el caso tal o más cual.” Todo muy secreto y delicado. Y el cubano de la noticia pone una cara circunspecta y responsable y nos dice que esperemos un poco. Que van ocurrir muchas sorpresas. Pero que por discreción no puede decirnos más. Y hace que le prometamos que no vamos a comentar el asunto ni con nuestra madre. Y se lo prometemos. De todas maneras ya la vieja no cree en nadie. Y hace rato que está pagando a plazos su lote en el cementerio. Porque dice que aquí nos podrimos.

Tan pronto nos separamos del cubano de la noticia comenzamos a hacer excepciones con la promesa de silencio que hicimos. Y le damos la noticia a todos los que nos encontramos. También les decimos que lo que les estamos informando lo sabemos de buena tinta. La “buena tinta” es la del tipo que nos dio la noticia. Y les hacemos prometer discreción. Y esperamos confiados a que se materialicen los acontecimientos pronosticados. Y llegan….pero al revés de todo lo que esperábamos. ¡Es que a los americanos no hay quién los entienda! Y no saben ni lo más mínimo de política internacional. Por eso meten la pata constantemente.

Y para nuestros adentros pensamos en lo diferente que serían las cosas si pudiéramos decidirlas nosotros. Y tomándonos un cafecito en la próxima esquina, descargamos nuestras frustraciones… y nos vamos… a comentar el asunto con algún otro. Si los americanos supieran, nos prestarían más atención.

Hace años leí que los servicios de inteligencia de los Estados Unidos recogían las heces fecales de Nikita Khrushchev para analizarlas y saber como andaba la salud de Nikita. Pasaban un trabajo tremendo en la ingrata tarea de interceptar los desagües del hotel para conseguir los especimenes. Los pobres… Sí, porque lo único que tenían que hacer para lograr inclusive mejores resultados era consultarnos.

Porque los cubanos sabemos hasta el detalle más mínimo de la salud de Fidel. Sabemos casi hasta la hora en que se va a morir sin hacer lo que hacen ellos. Salvo el imponderable de que alguien lo mate, desde luego. Y lo sabemos muy fácilmente. Porque cada vez que Fidel se asoma a la televisión hay medio millón, o más, de cubanos examinándolo físicamente a través de la pantalla. Sin contar con que por lo menos 200 médicos cubanos están igualmente diagnosticando el caso. Y no hay forma de equivocarse. Por ejemplo, hemos confirmado que está loco. Que padece de la enfermedad de Parkinson. Que abandona de pronto una conferencia internacional para ir al inodoro. Lo cual confirma que es un viejo cagalitroso. Y muchísimo más. Y toda esta información se la pierden los americanos porque se creen que se las saben todas.

Algunos cubanos afirman que el que aparece en la televisión es un doble. Y dicen que saben de buena tinta que Fidel tiene cinco dobles. Otro cubano confirmó la noticia. De buena tinta. Y es más, dice que lo que en realidad sucede es que los rusos clonaron a Fidel. Y que el parecido tan grande que tienen los clonados con él es que utilizaron una membrana del recto de Fidel para hacer el “cloning.” Y así lograron una reproducción exacta de la cara. Y del resto. Me parece perfectamente plausible y lógica la explicación.

Nada me haría más feliz que ser el primer cubano en enterarme de la muerte de Castro. Y por supuesto, ser el primero en contarlo. El único problema es que para eso tendría que matarlo yo mismo. Y lo contaría otro.

Emilio A. Cosío R.

Libro de Emilio Cosío: Estampas Cubanas.

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Publicado por Maggie para Cjaronu

“YO NACÍ EN RAWALPINDI

Por: Esteban Fernández

Antiguamente el destierro era completamente diferente. Veíamos un carro con una calcomanía de un gusanito con una banderita cubana en el cristal trasero y ya corríamos a saludar al chofer. Sin conocerlo ya nos sentíamos amigos del anticastrista. Ahora hay que averiguar un poco antes de abrazar al exiliado que quizás sea mas enemigo nuestro que del régimen opresor.

Cuando decimos “la tiranía que ha esclavizado al pueblo de Cuba” algunos saltan a responder y dicen que “ellos nunca se sintieron esclavos cuando vivían allá”… Si decimos que “allá hay hambre y miseria”, nos desmienten manifestando que “ellos resolvían perfectamente bien”. Se quedan sorprendidos cuando alguien trata de convencerlos de que “las visitas a Cuba son las que están apuntalando a la dictadura”…

Dudan – a veces no creen – que cuando nosotros vivíamos allá hubo momentos en que había 50 mil presos políticos, y que en la Sierra del Escambray fueron exterminados cientos- quizás miles- de alzados. Antiguamente, ser cubano en el exterior era sinónimo de ser “hermanos de lucha e ideales”. Ahora, algunos nuevos desterrados nos consideran unos “viejos dinosaurios, recalcitrantes e intransigentes”…

Y… ¿dije desterrados? ¡Por favor! El otro día yo estaba en la farmacia y un hombre cómo de unos 40 y pico de años reconoció mi acento y me preguntó: “Señor, ¿usted es cubano?” Cuando notó que estaba titubeando al responderle, me disparó una trova de 10 minutos para darme detalles de sus dos visitas a nuestro país en los cuatro años que lleva aquí.

Y ya yo no pierdo mucho mí tiempo con esa  gente. Por lo tanto, ya no pude escuchar mas sandeces y le dije: “No, yo nací en Rawalpindi, Pakistán, pero me crie en Hialeah rodeado de compatriotas tuyos y se me pegó un poco el acento de ustedes”. Le viré la espalda y me fui sin comprar lo que iba buscando.

Y siempre encuentro la gran contradicción entre muchos de ellos: se vuelven locos por ir allá de visita alegando que extrañan hasta a un primo cuarto que vive en La Habana Vieja, pero cuando les hablamos de quedarse a vivir en Cuba tras la caída del castro-comunismo nos responden: “¡Qué va, yo mas nunca regreso definitivamente a la isla, aquello no tiene arreglo, y además, yo pasé muy malos ratos allá”.

Invariablemente se dan gusto tirándonos un cubo de agua fría por la cabeza diciéndonos: “¿Cuba libre? Eso no se cae en mil años”… Y para quitármelos de encima respondo: “Oh, y si ustedes siguen llevándole divisas al régimen, aquello dura ¡dos mil años!”…

Mis herederas, que siempre han estado muy orgullosas diciéndoles a los demás cubanos que son mis hijas, ya se han dado cuenta de esto. Y precisamente ayer mismo- y eso fue lo que provocó este escrito- me decía una de ellas: “Hoy conocí a un matrimonio cubano en Walmart”. Y yo inocentemente le pregunté: ¿Les dijiste que yo soy tu papá?”…

Me contestó: “No, papi, ya yo no hago eso, ahora los dejo que hablen y si me dicen la basura de que ‘en Cuba la educación y los servicios médicos son magníficos’ ni te menciono ni les sigo la corriente. Pero si son patriotas, les digo con el mismo orgullo de siempre: ¡Mi papá es Estebita el que escribe en el 20 de Mayo, en Nuevo Acción, en Libre y en Baracutey”…

Eso me hizo sentir triste… ¡Qué pena que ya nos han quitado aquella alegría y emoción al reconocer otros nativos de nuestra nación! Ahora nos preocupa que corramos el riesgo de estar estrechándole las manos a un infiltrado o a uno que dio paredón en La Cabaña y las tiene manchadas de sangre.

http://baracuteycubano.blogspot.com/

Publicado por Maggie para Cjaronu

El cura Cubano

El cura Cubano- Por Esteban Fernández

Exactamente el día en que cumplí los siete años le informé solemnemente a mi padre que “yo quería ser sacerdote”.  Mis palabras le hicieron mucha gracia a mi papá porque, solamente  unas semanas antes, yo quería ser piloto, marinero, dentista, cantante de tangos y alcalde de Güines como un primo mío llamado Jaime Quintero.

Pero me mantuve completamente firme durante más de seis meses convencido plenamente de mi vocación.  Hasta les pedí a los Reyes Magos una sotana de regalo, pero los Reyes me trajeron un uniforme del Almendares igualito al de Agapito Mayor.

Es que me encantaba la idea de que la gente viniera a mí a confesarse y después poder regañarlos  y mandarlos a rezar 20 Padre Nuestros y 40 Ave Marías. Hasta practicaba diciendo:”¡Váyase a aquella esquina y arrodíllese!”

Desde luego, no fue mi padre quien me quitó la idea de ser sacerdote, ni inclusive el uniforme de Agapito, sino fue una muchachita del barrio cuando la vi en trusa en la Playa del Rosario la que me quitó de raíz mi embullo sacerdotal. Desde ese mismo instante mi ídolo dejó de ser el Padre Testé y su lugar lo ocupó el dominicano Porfirio Rubirosa. Ya les dije una vez que la película “Y Dios creó a la mujer”, donde Brigitte Bardot salía desnuda, me ayudó muchísimo a quitarme la inspiración religiosa.

En realidad, ser clérigo en Cuba en aquella época no era tan difícil. Los curas cubanos  estaban rodeados por un pueblo eminentemente católico, estaban en el país más bello de mundo, gozaban del respeto de todos y eran más importantes en las ciudades  y en el campo que el alcalde, que el jefe de la policía y hasta que el gobernador de la provincia. En mi pueblo, todos los alumnos del Colegio Salesiano querían entrañablemente al Padre Enrique Méndez, director del plantel.

El problema para ellos (y para todo el mundo, pero para ellos más) comenzó desde el mismo día en que la hiena puso una pata en La Habana. Yo diría, sin miedo a equivocarme, que después del presidio político y los alzados del Escambray, los sacerdotes son los que más han sufrido este proceso. Recuerdo a las turbas enardecidas recorriendo las calles cantando y vociferando:”¡Mi mamá no quiere que yo vaya a las iglesias porque los curas me convierten en terrorista!”…

Número uno, la tiranía “barrió el piso con ellos”, a la mayoría los montó en el barco Covadonga y los desterró del país.  Simplemente porque el catolicismo representaba UNA FUERZA en nuestro país, y él quería eliminar todo lo que fuera capaz de hacerle frente. Y a mí me parece también que traía un odio profundo y un resentimiento contra el clero desde que estudiaba en el Colegio de Belén.

Desde luego, si un sacerdote también era -o es- castrista y sirve a sus intereses, entonces Fidel lo abraza, lo besa, y le regala una sotana verde olivo como la que usaba el Padre Sardiñas. O ¿no lo vieron congraciandose con el Papa?

El segundo grave problema para los sacerdotes es que la Iglesia Católica no ha tenido nunca, ni tiene, UNA POLÍTICA CLARA Y DEFINIDA  CON RESPECTO AL RÉGIMEN CASTRISTA, y entonces deja al sacerdote a su libre albedrío para decidir su posición.  Es algo increíble, porque se trata de una religión que le dicta pautas a seguir a sus representantes en todos los aspectos de sus vidas, y no les dice: “¡Hijos míos, con respecto a Fidel y Raúl Castro ustedes tienen que hacer esto y sanseacabó!”.

No es así, y entonces a través de estos largos años de sufrimiento del pueblo cubano,  usted se encuentra con un montón de curas que se han reunido con Castro (cuando Castro estaba sano y ahora con el Cundango en Jefe) y junto a él hacían brindis con champán mientras que otros han padecido prisión y  han mantenido una posición digna, patriótica, erguida y súper valiente  como el recién fallecido Padre Miguel Ángel Loredo.

El tercer problema que han sufrido los sacerdotes en Cuba es que los cubanos ESPERAMOS MÁS DE ELLOS que del resto de la población. Es decir, ¿cuantos carpinteros, plomeros, albañiles, abogados, mecánicos y dentistas hay en Cuba que son FIDELISTAS? Muchísimos. Y eso nos parece muy normal a todos debido a las circunstancias del país.

Lo aceptamos como lógico y nadie dice: “Los bomberos de todo el mundo son unos degenerados” sólo porque en Cuba  unos cuantos bomberos sean milicianos y chivatos. Pero… cuando el Padre Jaime Ortega Alamino ”habla basura en Cuba” entonces mancha la reputación de  todos los curas del Planeta.

Y el cuarto problema de los sacerdotes es que el comportamiento erróneo de cualquier otra  persona es totalmente inaceptable en ellos. Un pecado para otro, en ellos les está vedado.  Y la Seguridad del Estado lo sabe, y lo utiliza precisamente para manipularlos y chantajearlos en cuanto se presenta la ocasión.

Cada vez que ustedes escuchen a un eclesiástico dentro de Cuba apoyar sumisamente al régimen castrista,  viva convencido de que existe un video, tomado POR LOS APARATOS REPRESIVOS DEL ESTADO, mostrando a ese párroco en algún acto comprometedor.

EN MEMORIA DEL PADRE MIGUEL ÁNGEL LOREDO.

Fuente:  CUBA DEMOCRACIA Y VIDA

Publicado por Maggie para Cjaronu